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FORTULUZ

Consejos para ahorrar energía

Etiqueta energética

De importancia capital para el consumo de energía son la antigüedad y el estado de los electrodomésticos. Muchas veces resultaría más rentable cambiar un antiguo electrodoméstico devorador de electricidad por uno nuevo acorde con las nuevas categorías de eficiencia energética.


Los electrodomésticos se clasifican por su eficiencia energética con letras por orden alfabético. Esta clasificación está implementada en toda la UE y nos ayuda a la hora de elegir al “rey del ahorro”.


La clase G sería la peor y la clase A la mejor. A ello se añade una escala de A+++ según los adelantos técnicos.


A+++ corresponde a electrodomésticos que consumen hasta un 60% menos de electricidad que los de la clase A. Hoy en día prácticamente todos los aparatos que podemos encontrar en los comercios han alcanzado la categoría A, ninguno baja de la D.


Sin embargo, se diferencian en cuanto a su desarrollo. La nueva clase A+++ es válida solamente para refrigeradores, frigoríficos, lavadoras y lavavajillas. Para televisores solo se ha adoptado la clase A. Para calentadores de agua, secadoras o aire acondicionado todavía no hay etiquetas energéticas.


En general, vale la pena fijarse en las etiquetas: aparatos con eficiencia energética son respetuosos con los recursos, generan pocas emisiones de CO2 y crean menos gastos a los consumidores.

Mejor apagado que en modo reposo

Televisores, ordenadores u otros aparatos de oficina, aparatos de música o eléctricos en la cocina y en el baño siguen consumiendo electricidad cuando los dejamos en el modo reposo e, incluso, si los mantenemos enchufados aunque estén apagados. Por ello lo mejor es desenchufarlos, si utiliza un solo cargador, o bien apagar la toma múltiple, así con un solo clic apagará todos los aparatos.

Mantener el frío

Neveras y frigoríficos no solo mantienen fríos y frescos nuestros alimentos, sino que, a su vez, adoran el frío. Y es que cuanto más alta es la temperatura exterior, más energía necesitan para seguir manteniendo la baja temperatura de los productos.

Por ello, donde mejor están es en la bodega. Si no queda más remedio que ponerlos en la cocina, evitaremos el contacto directo de los aparatos con el suelo o colocarlos donde les pueda dar directamente el sol. Además, es importante separarlos de la pared para que pueda circular mejor el aire.

Ahorre cocinando

Con el uso correcto del horno y la cocina, ahorrar energía es cosa de niños. Por ejemplo, si precalienta el agua en un calentador y después la deja terminar de hervir en la olla, cuando quiera cocer pasta. Muy importante: no olvide utilizar para cada olla la tapa correcta, para que no se pierda el calor.

Y, si se trata de preparar un sabroso asado, renuncie a precalentar el horno y apáguelo minutos antes de alcanzar el punto perfecto de cocción, para aprovechar mejor la temperatura.

Ahorre al lavar

Cuando ponga la lavadora, podrá ahorrar de una manera simple y eficaz simplemente llenando la máquina en cada lavado. Además, evite lavados a alta temperatura, ya que cuanto más baja sea la temperatura más corriente ahorrará.

Un programa a 30 grados es suficiente para eliminar la suciedad cotidiana de nuestras prendas. Además, la mayoría de lavadoras cuentan con un programa económico o de ahorro de energía.Tras el lavado, tender la ropa al aire libre sigue siendo la manera más económica para su secado.

Aire frío en días de calor

Justo en los días de máximas temperaturas veraniegas, en los que hasta los termómetros parecen derretirse, caemos en la tentación de dejar puesto el aire acondicionado todo el día. Después nos arrepentimos, cuando llega la factura de la luz.


Para mantener el apartamento o la casa fresca, siga los siguientes consejos:


- Mantenga la vivienda en penumbra bajando las persianas y dejando las ventanas cerradas para evitar que entre el calor.
- Espere a que se ponga el sol para ventilar la casa, procurando que haya corriente entre las habitaciones.


Si esto no fuera suficiente, utilice ventiladores, de menor consumo que el aire acondicionado. Así, no solamente refrescará la vivienda, sino que se generará un ligero vientecillo, que le resultará agradable.


Si tiene un jardín, plante algún tipo de árbol que dé sombra o una parra, por ejemplo. Protegerá la casa del calor.